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Sobre el Hígado graso en el Día Mundial de la Hepatitis, columna del Dr. Luis López Dubó

Nuestro estilo de vida acelerado, instantáneo, consumista, lleno de excesos e industrializado fue el caldo de cultivo perfecto para esta y otras enfermedades propias de países con altos estándares de desarrollo social.

Sobre el Hígado graso… en el día mundial de la Hepatitis aguda.

Dr. Bernardo López Dubó
Director Médico, Hospital Clínico San Francisco de Pucón
Dr. Bernardo López Dubó
Director Médico, Hospital Clínico San Francisco de Pucón

Como Uds saben este diagnóstico es cada vez más mencionado en boca de todos, usuarios de salud y proveedores de servicios médicos. A saber, el hígado graso es la forma de mencionar que un hígado se encuentra con infiltración grasa a nivel celular, a un nivel por encima de lo considerado normal. Hago este alcance pues este fenómeno puede ser provocado por varias razones, pero cuando hablamos de él nos referimos principalmente a lo conocido como esteatohepatitis no alcohólica o hígado graso no alcohólico (HGNA), con lo cual se excluye la principal causa de infiltración grasa, como lo es el consumo de alcohol, que además precede a la cirrosis hepática alcohólica.

Es así que se define HGNA como la infiltración de más de 5% de hepatocitos o células hepáticas en ausencia de otras causas como consumo de alcohol superior a 30 gramos al día, infecciones virales y otros tóxicos hepáticos. Y aunque hoy se resalta la hepatitis aguda relacionada con infecciones virales, en el mundo occidental, el HGNA, tiene una representación mucho mayor, llegando hasta un 30% de la población general, lo cual es aún más frecuente en hispanos.

La razón de esto se debe a 2 grandes causas, la primera el mayor acceso a ecografías abdominales permitió la pesquisa en imágenes de un fenómeno que en laboratorio clínico es poco concluyente y en clínica poco sintomático; y la segunda, a la epidemia de obesidad, especialmente en occidente. La Encuesta Nacional de Salud (ENS 2003, Chile) ya mostraba que el 61% de las personas tenían sobrepeso u obesidad (37,8% sobrepeso, 21,9% obesidad y 1,3% obesidad mórbida).

Siete años después la ENS 2010 estableció que el 67% de los chilenos tenía exceso de peso, y se espera que en la cifra siga aumentando. Todo esto como consecuencia de la pérdida de buenos hábitos de vida, como son la alimentación equilibrada y casera, y como lo es un nivel óptimo nivel de actividad física. Si agregamos el consumo progresivo de alcohol a edades menores y en mayor proporción en género femenino, la posibilidad de que se provoque HGNA se disparó a los niveles actuales.

Como mencioné arriba, no produce síntomas y es difícil de determinar por laboratorio, entonces, ¿cuál es la alarma? El problema es que, al igual que la resistencia a la insulina, se transforma en la antesala asintomática de condiciones y patologías crónicas, que si producen síntomas y serias consecuencias a largo plazo. Cirrosis no alcohólica, obesidad, Diabetes Mellitus tipo 2, artrosis , colelitiasis, hipertensión arterial y algunos cánceres asociados a obesidad y daño hepático. Y lo más penoso, desde mi punto de vista, es que es casi completamente prevenible si nuestro estilo de vida fuera más saludable, higiénico, natural. Nuestro estilo de vida acelerado, instantáneo, consumista, lleno de excesos e industrializado fue el caldo de cultivo perfecto para esta y otras enfermedades propias de países con altos estándares de desarrollo social.

De esas reflexiones se vislumbra el cómo iniciar , en casa, el combate al hígado graso, lograr un estilo de vida saludable, por muy cliché que suene, con suficiente actividad física, alimentación equilibrada con bajo nivel de industrialización, prefiriendo la comidas caseras (o la llamada slow food), ricas en frutas, legumbres y verduras, bajo en harinas altamente refinadas o azúcares, sin abusar de ingesta de carnes, consumo menos que moderado de alcohol, que permita un peso estable saludable a lo largo de los años.

Para aquellos casos mas avanzados, la asesoría de profesionales de salud puede ser necesaria, como médicos especialistas y nutricionistas, para un seguimiento mas estrecho con la eventual ayuda con fármacos si se estima necesario, en especial para aquellas personas o familias propensas a patología hepática precoz o cuyo hígado ya sufrió previamente tras una hepatitis aguda viral, por ejemplo.

Dr Bernardo López Dubó

Magíster en Nutrición Clínica

Director Médico

Hospital Clínico San Francisco de Pucón.